DISEÑO Y CORONAVIRUS

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Desde el inicio de esta pandemia y ante la dificultad de detener su propagación nos hemos visto forzados a mantener un distanciamiento físico en distintos niveles.  
A nivel corporal, equipos de protección individual (EPI) en el caso de personas más expuestas, mascarillas, máscaras con pantallas transparentes, guantes, etc. En segundo lugar, se han implementado barreras físicas en el mobiliario, paneles de cristal o de metacrilato han ido apareciendo en farmacias, supermercados y establecimientos con atención al público.
El sector de la hostelería ya empieza a hacer números y habría que ser cautelosos con la inversión, no estamos para derrochar medios, recordemos las inversiones sin sentido que se hicieron cuando surgió la ley antitabaco que proponía la separación de espacios para fumadores y no fumadores dentro de los bares y restaurantes. La incorporación masiva de paneles transparente aumentará la superficie a limpiar, no es una mascarilla de uso personal sino un elemento a compartir por diferentes usuarios y el tiempo de vida del virus sobre este tipo de superficies las pueden convertir en un foco de contagio, convirtiéndolas en un problema mas que en la solución.  Además, la limpieza continua de estas superficies puede hacerlas poco prácticas en el día a día.
El tercer nivel es el que afecta al espacio, más allá de encerrarnos en burbujas transparentes, las mamparas de protección pueden ser la solución rápida, pero deberíamos cuestionarnos si son realmente la solución en lo venidero. Es tiempo de plantear, diseñar y proponer, recorridos alternativos, nuevas dimensiones, modos de ocupación, aforos, nuevas geometrías etc. Medidas y propuestas que nos ayuden a sentirnos y a estar más seguros en esta desescalada.
¿Cómo te está afectando esta crisis? ¿Tienes dudas sobre cómo afrontar la nueva normalidad?

 

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